Ampliar la visión

Hay que observar detenidamente a una persona enamorada. Todo lo que hace su ser amado le parece bien, incluso, hasta le justifica aquellas acciones que no son correctas. Todo esto se debe a un efecto hormonal que forma una imagen idílica de la persona amada. ¡Qué maravilloso sería si todos estuviéramos saturados de esas hormonas de la felicidad! Sólo veríamos lo bueno y el mundo sería más feliz. La existencia es del color del cristal con que se mire, todo será de acuerdo a lo que tengas en tu interior. Si tienes amor, sólo verás el bien y amor por todas partes. Si por el contrario, la mente está polarizada negativamente, entonces eso mismo se observa en los demás. Es importante discernir sobre nuestra visión, es necesario ampliarla, abandonar el egoísmo que produce un panorama distorsionado de la realidad y observar con una visión holística, capaz de permitirnos percibir aquello que puede conducirnos al bienestar, la salud y la felicidad.