La mansión del Amor

Algunas veces estamos tan ensimismados en atender nuestros problemas y compromisos personales que olvidamos las grandes necesidades que padecen millones de seres humanos. Quizás pensamos que estamos muy ocupados, no tenemos dinero, que es responsabilidad del gobierno o de otros, sin embargo, los necesitados no siempre son aquellos que requieren algo material. Es probable que tu familia necesite urgentemente más sonrisas, más abrazos y cariño de tu parte. Quizás tu pareja requiera más atención. Tus amigos más visitas. El enfermo, un poco de atención. El transeúnte un acto de cortesía. El árbol un poco de agua. Cuando dejamos atrás el egoísmo y comenzamos a pensar en el bien de todos, entonces comenzamos a abrir la puerta maravillosa que conduce a la majestuosa mansión del Amor en donde residen sus dos hermanas: la felicidad y la alegría permanente.

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